Promec junta en un solo lugar la cotización con IA, la orden de servicio, las refacciones, los avisos al cliente y el CFDI 4.0 timbrado con PAC autorizado. Sirve al taller de colonia y al que ya atiende flotillas.
La sección de Cotizaciones del programa: filtros, estados, análisis con IA y el historial de cada trabajo.
Tener el negocio repartido en cinco sistemas distintos te cuesta clientes. Órdenes, cotizaciones y cobranza del día sin abrir cinco ventanas.
Cada carro que llega con una falla nueva se cotiza desde la hoja en blanco, y el cliente que no recibe precio pronto se va al taller de la otra cuadra.
Mandaste el precio por WhatsApp y ahí quedó. Si nadie da seguimiento, buena parte de esos trabajos nunca se autorizan.
CFDI rechazados por un dato del cliente, cuentas por cuadrar y otra mensualidad cada vez que cambia un requisito. Menos horas para reparar.
En México no existe la factura en papel: todo comprobante fiscal es un CFDI, un XML que un PAC autorizado tiene que timbrar antes de que sea válido. Promec lo hace desde dentro: generas el comprobante desde la orden ya cerrada y sale con su timbre fiscal digital, su folio UUID y el sello del SAT.
Lo que más tumba comprobantes en un taller no es el RFC, es el nombre o razón social que no coincide carácter por carácter con el padrón del SAT, el código postal del domicilio fiscal o un uso del CFDI incompatible con el régimen. Por eso Promec guarda esos datos en la ficha del cliente: se piden una vez, al abrir la orden, y no se vuelven a teclear.
Los clientes que no piden factura se resuelven con el CFDI global, que el programa arma solo por periodo. Y los XML timbrados quedan guardados y descargables, no solo el PDF.
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RFC y Constancia de Situación Fiscal
Para dar de alta el taller hacen falta tu RFC, tu régimen fiscal y tu certificado de sello digital. De los clientes recurrentes conviene pedir la Constancia de Situación Fiscal una vez y guardarla en su ficha: ahí vienen el nombre exacto del padrón, el código postal fiscal y el régimen, que son los tres campos que más rechazos provocan.
Del lado del taller: tus tarifas de mano de obra por hora, las claves de producto y servicio de los trabajos que más repites, y el catálogo de refacciones con su clave de unidad. Se configura una vez.
Promec timbra a través de un PAC autorizado por el SAT. El SAT autoriza PAC, no programas de gestión: si un proveedor te dice que su software está «certificado por el SAT», está describiendo un sello que no existe para esa categoría. Lo que sí puedes verificar es que el PAC esté en el listado oficial.
Sí. Agrupa las operaciones con público en general del periodo usando el RFC genérico. Es una de esas tareas que, sin programa, alguien acaba haciendo a mano cada mes.
Suena el teléfono, entra el carro, se autoriza el trabajo y el pago queda registrado. Todo sobre la misma orden de servicio.
Escribes lo que cuenta el cliente o lees los códigos de falla, la IA propone la reparación probable y la cotiza con tu mano de obra y tus márgenes de refacciones.
WhatsApp, SMS y correo salen desde la propia orden, y cada cliente recibe una liga para ver cómo va su carro y autorizar trabajos extra desde el celular.
El CFDI 4.0 sale de la orden ya cerrada y lo timbra un PAC autorizado: vuelve con su folio fiscal UUID y el sello del SAT. Los datos fiscales del cliente quedan en su ficha, y cada cobro y cada gasto se registran conforme pasan.
Promec lee y traduce los códigos de falla del carro, lleva el inventario de refacciones nuevas y usadas y guarda los procedimientos que tus mecánicos consultan a cada rato.
Agenda los trabajos, muévelos en el tablero cuando cambia el día y mira cuánto rinde cada mecánico. Ellos registran su avance desde el celular.
Nada de esto se vende por separado: está en cualquiera de los tres planes.
Las llamadas del taller entran por Promec: ves las perdidas y de cada plática te queda un resumen junto al cliente.
El cliente registra su entrada solo mientras tú sigues bajo el carro.
Las campañas usan los clientes y carros que ya tienes registrados; no hay otra lista que mantener.
Entradas, faltas y expedientes del personal junto a las órdenes.
Muchos talleres no cambian de sistema por miedo a las primeras semanas. Para eso está el material de aprendizaje.
Lo que revisa el dueño cada semana y un registro de quién cambió qué.
Checar entrada, tomar fotos del carro, llenar el reporte y recoger la firma se hace junto al vehículo. Cada paso mueve la liga de avance que el cliente tiene abierta.
Cada cliente tiene una página propia con el estado de la orden, la cotización por autorizar, sus documentos y video en vivo de la cámara del taller.
Tus clientes entran para dar de alta sus carros, revisar lo que se les ha hecho y recibir aviso cuando se acerca el servicio o la verificación. El trabajo llega de gente que ya confía en ti.
En la Ciudad de México la verificación vehicular es obligatoria cada semestre, y el periodo de cada carro depende del color del engomado y del último dígito de la placa. El verificentro revisa emisiones y, según las normas que cita la Sedema, también el sistema OBD; el holograma que obtiene el carro pesa en las restricciones del Hoy No Circula. Fuera de la capital, cada estado maneja su propio programa, así que conviene revisar el de tu entidad.
Para un taller eso se traduce en dos tipos de visita: la afinación antes de ir a verificar y el carro que regresa porque no pasó. Promec guarda el periodo en la ficha del vehículo, avisa al cliente con anticipación y, si hay falla, lee los códigos OBD y convierte el diagnóstico en cotización sobre la misma orden.
Fuentes: Sedema CDMX, Verificación vehicular
Las solicitudes desde tu página web llegan con el carro y la falla ya capturados, listas para cotizar.
La IA responde con precio mientras el cliente todavía está comparando talleres.
Afinación, verificación o cambio de aceite: el aviso trae el carro de vuelta sin que marques.
Después de cada trabajo sale una petición de reseña, para que más gente cerca te encuentre.
Pregúntanos si ya funciona en tu ciudad; donde está activa, podemos encender un flujo de clientes particulares que buscan taller cerca. Tú decides qué aceptas y a qué precio, sin depender de aseguradoras ni de flotillas.
| Capacidad | Promec | Software tradicional | Soluciones sueltas |
|---|---|---|---|
| IA que arma la cotización | ✓ | — | — |
| Cotizaciones perseguidas en automático | ✓ | — | Parcial |
| Liga de avance para el cliente | ✓ | — | — |
| CFDI 4.0 timbrado desde el sistema | ✓ | A veces | ✓ |
| Ingresos y egresos con lectura de tickets | ✓ | — | Aparte |
| WhatsApp API + SMS + email | ✓ | — | Varias apps |
| Lectura OBD en vivo | ✓ | — | Aparte |
| Refacciones nuevas y usadas con inventario | ✓ | Solo con inventario | — |
| Procedimientos técnicos propios | ✓ | — | Aparte |
| Clientes nuevos de tu zona | ✓ | — | Agencia |
| App del mecánico | ✓ | Limitada | — |
| Mensajes en el idioma del cliente | ✓ | — | — |
| Sin plazo forzoso | ✓ | Suele atar | Variable |
| 15 días para cancelar con reembolso | ✓ | — | — |
| Mensualidad aproximada | 79 € | 60–120 € | +230 € |
Subimos clientes, carros e historial mientras el sistema anterior sigue timbrando.
Capturamos tu mano de obra y la IA cotiza su primer trabajo real.
Los clientes empiezan a seguir sus reparaciones y a autorizar por liga.
Cotizaciones y recordatorios por WhatsApp caminan solos.
Nos mandas la exportación de tu sistema actual y nuestro equipo la sube a Promec. El anterior sigue timbrando hasta que revises que todo cuadra.
Según el sistema de origen y la cantidad de datos, el traspaso puede tener un costo extra. Revisa las condiciones.
Arranca con 3 meses por 1 € y cancela cuando quieras desde tu área de suscripción. Elige arriba tu ciclo de pago.
Precios antes de impuestos, para empresas e independientes. 1 € en total por los 3 primeros meses. Desde el cuarto mes se cobra en automático el precio del plan que elijas. Sin plazo forzoso: puedes cancelar antes de esa fecha, y tienes 15 días para arrepentirte con reembolso. El consumo de llamadas y WhatsApp se cobra aparte según lo que uses.
Cada módulo toma algo que hoy vive en una libreta, en Excel o en la memoria del encargado. Aquí va qué hace cada uno y qué hay que darle el primer día.
La orden se abre con la placa: kilometraje, lo que reporta el cliente, cómo llega el carro y fotos desde el celular. Refacciones, horas y autorizaciones se cuelgan de esa orden, así nada depende de quién recibió las llaves. Para arrancar: placa, número de serie si lo tienes, RFC y datos fiscales del cliente, y tu mano de obra por hora.
La cotización se arma con renglones de mano de obra y de refacción; el cliente la autoriza o la rechaza desde una liga y, autorizada, se vuelve orden sin recapturar. Al cerrar, el CFDI 4.0 se timbra con el PAC y se guardan el XML y su representación impresa. Para arrancar: certificado de sello digital, régimen fiscal, claves de producto y servicio de lo que más vendes y la forma de pago de siempre.
Cada número de parte guarda ubicación, costo, precio y mínimo. Al cargarla a una orden sale del inventario, y lo que baja del mínimo pasa a la lista de pedido. Las remisiones del proveedor se cotejan contra lo pedido: ves qué se pagó, qué falta por llegar y qué lleva meses en el anaquel. Para arrancar: listado de refacciones con costo, precio y clave de unidad, tus proveedores y un conteo inicial.
Cada trabajo se aparta en un elevador y con un mecánico, con su duración estimada, así sabes si el jueves de verdad hay lugar antes de prometer entrega. Las citas en línea caen en la misma agenda, y los carros que esperan refacción siguen a la vista sin bloquear espacio. Para arrancar: elevadores, horario, mecánicos y cuánto dura lo que más haces.
El cliente recibe mensaje cuando la cotización está lista, cuando empieza la reparación y cuando puede pasar por su carro, por el canal que eligió. Los recordatorios de servicio y de verificación salen antes de la fecha, y cada envío queda en la ficha. Para arrancar: teléfono y correo con permiso de contacto, y el periodo de verificación de cada carro.
Ventas por periodo, margen de mano de obra frente a refacciones, cotizaciones enviadas contra autorizadas y ocupación de elevadores salen de lo ya capturado. Sirven para contestar rápido si tu precio por hora cubre tus gastos y en qué refacciones se te va la ganancia. Para arrancar: nada adicional.
Nos mandas lo que exporte tu sistema actual y primero limpiamos duplicados: el mismo cliente dado de alta dos veces, una refacción escrita de tres formas. Todo entra a un ambiente de prueba donde revisas folios, saldos e inventario; luego se configuran elevadores, tarifas, series y permisos. Los primeros días timbras en Promec y dejas el sistema anterior solo para consulta, y cada puesto se capacita con sus propias órdenes. Tus datos se pueden exportar cuando quieras, también el día que te vayas.
Timbra desde dentro. El CFDI 4.0 sale de la orden cerrada, lo certifica un PAC autorizado por el SAT y regresa con su folio fiscal UUID. El XML timbrado queda guardado junto al PDF. El detalle está en nuestra guía de CFDI para talleres.
RFC, nombre o razón social tal cual aparece en su Constancia de Situación Fiscal, código postal del domicilio fiscal, régimen y uso del CFDI. Promec los guarda en la ficha la primera vez; lo práctico es pedirlos al recibir el carro, no cuando el cliente ya está en la caja.
Sí, si capturas el periodo. Anotas cuándo le toca verificar a cada carro y Promec manda el recordatorio por el canal que el cliente aceptó. Cada estado define su programa (en la Ciudad de México es semestral, según engomado y placa), así que la fecha la pones tú.
La lista de precios de Promec se publica en euros. Los CFDI que emites a tus clientes van en la moneda que configures, pesos mexicanos incluidos.
No. Los tres primeros meses cuestan 1 € y después cancelas cuando quieras desde tu área de suscripción. Además tienes 15 días para arrepentirte con reembolso.
Lo pone tu taller: la LFPDPPP obliga a quien recaba los datos a informar para qué los usa y cómo ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición. Promec ayuda con lo operativo: permisos por usuario y registro de cada mensaje enviado al cliente.
No. Funciona en el navegador de la computadora de recepción y el mecánico lo agrega a su celular como app. Usuarios y carros ilimitados.
Un taller junta datos de sobra: nombre, teléfono, RFC, domicilio fiscal, placas. En México eso cae bajo la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, que se publicó con texto nuevo en el DOF en marzo de 2025. Pide, entre otras cosas, un aviso de privacidad que diga para qué usas los datos, y que el cliente pueda ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.
Promec no redacta tu aviso de privacidad ni te sustituye como responsable. Lo que sí hace: anota el permiso de contacto de cada cliente, deja constancia de cada mensaje enviado y limita por usuario quién ve qué. Con el SAT el camino es el de siempre: CFDI timbrado por PAC autorizado, sin salir del sistema. Para lo fiscal, lee la guía de CFDI 4.0 para talleres.
Fuentes: Cámara de Diputados, LFPDPPP (texto vigente) · SAT, Proveedores Autorizados de Certificación
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